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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Consejos para conseguir el regalo perfecto (sin volverse loco en el intento)





















Puedo considerarme una de las afortunadas en tener la lista la carta a Papá Noel y a los Reyes Magos. Quien dice "lista", dice "prácticamente lista", a decir verdad. Son pocas las personas que tienen ya todo preparado y diciembre es, por excelencia, el mes de volverse literalmente locos buscando el regalo perfecto. Y para mejorar la situación, a finales de noviembre podría decirse que casi nos vemos "obligados" a aprovechar descuentos, promociones y otras mamarrachadas gracias al fabuloso concepto de "Black Friday". Sinceramente, no creo que llamarlo "viernes negro" sea casualidad.

Y todo para que el día en el que toca desenvolver los regalos nos encontremos con alguna mirada escéptica o sonrisa tirante ante ese regalo que tanto nos costó elegir o que, simplemente, tanto nos costó. Un día maravilloso, repleto de ilusión, que casi siempre acaba con la misma frase descorazonadora: "si no te gusta, se puede descambiar". 


Para evitar esta situación en la medida de lo posible, creo que puede ser útil tener en mente algunas directrices para acertar con nuestro regalo, o al menos acercarnos al "regalo perfecto" lo máximo posible sin necesidad de entrar en colapso mental. 

Si tienes la gran fortuna de saber exactamente qué es lo que quiere esa persona, ¡estás de enhorabuena! Pero lamentablemente son muchos los que no escriben su carta ni sueltan prenda sobre qué es lo que les gustaría por Navidad. En ese caso, aquí tienes algunos tips que pueden servirte de ayuda:

1) Ten claro lo que vas a regalar antes de ir de compras. Parece algo obvio, pero muchas personas salen a la búsqueda del regalo sin tener idea previa de lo que quieren regalar. Saliendo a la aventura de esa manera es más probable que te vuelvas loco y termines hecho un lío, terminando por comprar lo primero que te entre por el ojo, sin más. Es importante tener claro qué es lo que se quiere regalar antes de salir de casa, y para ello es necesario comerse un poquito el coco pensando en esa persona. 

2) Regala pensando en sus gustos, no en los tuyos. Muchas veces se nos van los ojos ante cosas que nos parecen preciosas como regalo para alguien, sin pararnos a pensar en si a esa persona le gustará realmente. Por muy bonito/útil/práctico/maravilloso que te parezca, quizás esa persona preferiría otra cosa aunque a ti no te parezca tan bonita/útil/práctica/maravillosa. 


Esto pasa mucho con la ropa o con los accesorios. Yo misma puedo ver un vestido maravilloso de corte retro que considero le quedaría genial a mi hermana. Pero por mucha ilusión que me hiciera ver a mi hermana con ese vestido puesto, sería absurdo regalarle algo que no se pondrá jamás y que si se llega a poner será por contentarme a mí, no por gusto. Regalar es una acción altruista, no la estropeemos pensando en nosotros mismos. Pongámonos en los zapatos de esa persona y, por mucho que nos cueste, hagamos el esfuerzo de regalarle algo que realmente le haga ilusión tener. 

3) Regalar no debe ser solo comprar: sorprende. Muchas veces es fácil regalar cuando tenemos encasillados a nuestros familiares o a nuestra pareja en gustos. Si le gusta este autor, aprovecho que acaba de sacar libro y ¡listo! Si le gusta esta marca de joyería, le regalo estos pendientes de la nueva colección y ¡listo! Si le gusta el azul le regalo un jersey azul y ¡listo! Por favor, vayamos más allá del simple acto de comprar. Es más fácil de lo que parece. 

Recupera ese libro de la infancia que tanto le gustaba, busca un vinilo original de su grupo favorito, restaura esa vieja fotografía familiar tan estropeada que tanto le gusta y ponle un marco bonito, trae por sorpresa a esa persona a la que echa tanto de menos a casa por Navidad, o, por qué no, ¡proponte conseguir un autógrafo o una dedicatoria de su ídolo! Quizás no lo consigas, pero si no te lo propones nunca lo conseguirás. Más allá de lo material, piensa en todo aquello que pudiera hacerle verdadera ilusión, en un auténtico regalo que pueda significar mucho para esa persona e intenta hacerlo realidad. Valdrá la pena. 

4) No te sientas culpable. Es común que la gente se sienta impotente por no poder comprar ese regalo tan caro o por no encontrar ese objeto que le hacía tanta ilusión tener. Por favor, no perdamos el norte. Más allá de regalar, la Navidad es tiempo para pasar en compañía. Vale más cocinar en familia, poner el árbol o el Belén todos juntos o un buen paseo de la mano viendo las luces por las calles que cualquier otra cosa que venga con el precio puesto. No lo olvidemos y disfrutemos de la que debería ser la época más especial del año. 


5) Disfruta regalando. Regalar debería ser también un regalo para la persona que lo hace. A mí, por ejemplo, me encanta ayudar a los Reyes envolviendo regalos, y no sabéis lo que disfruto haciéndolo. Y antes de eso, lo paso pipa eligiendo el papel, el lazo, haciendo incluso etiquetitas con los nombres... ¡me encanta! Pero más allá del hecho de envolver, pensar en esa persona, pensar en si le hará ilusión, elegir, esconder, ver su cara al abrirlo... ¡es mágico! O al menos debería serlo. Saboreemos de cada momento y, sin darnos cuenta, estaremos también haciéndonos un regalo a nosotros mismos. 

2 comentarios:

  1. Muy buenos consejos. En realidad son básicos y de sentido común pero es verdad que las personas solemos olvidar lo obvio y la cagamos XD

    .Estelle.

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  2. Ahora que han pasado estas fiestas y echo la mirada a tras me doy cuenta que sobraban los nervios y las preocupaciones por los regalos. Hemos perdido un poco el norte, estoy contigo, lo importante pasar unos días con la familia y amigos en estos días tan especiales. Me encanta tu blog, nos leemos.

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